Para este proyecto de diseño textil se tomó como punto de partida el análisis del barrio de San Telmo, trabajando con una paleta que retoma sus colores característicos y una lógica de superposición de capas para representar la mezcla de identidades que lo definen: la cultura argentina y el turismo, el contraste entre fines de semana y días hábiles, y la diversidad de estilos arquitectónicos.
Se desarrolló un diseño principal de 21 x 21 cm a ocho colores y un coordinado de 16 x 16 cm a cinco colores. El diseño principal fue materializado en un pañuelo de seda.














